jueves, noviembre 22, 2007

Hablamos de Diseño, por Jaime Sobejano.

Antes de nada quisiera presentarme, mi nombre es Jaime Sobejano y sólo con fijarse en mi apellido es fácil pensar en cierto parentesco con el creador de este blog.

Como gerente y diseñador gráfico del estudio de comunicación gráfica CLIKÉ, me gustaría hablar brevemente sobre algo que en Benidorm, ciudad donde desarrollo mi trabajo, cuesta implementar en el sector empresarial en general y en el turístico en particular.

Creo que cualquiera en estos momentos sabrá de la importancia de dotar a la imagen de empresa de una identidad visual clara y moderna, que ayude a diferenciarnos de la competencia y que siendo el primer impacto visual que el cliente va a tener de nosotros, nos ayude a dar confianza y sensación de calidad. En definitiva, a nadie se le escapa la importancia de la imagen en nuestros días y que todo entra primero por los ojos.

Después están la cantidad y calidad de servicios que ofrece la empresa, pero eso ya es otra tema, del que el señor Juan Sobejano sabe muuuucho mas que yo.

Si hablamos particularmente del sector turístico en Benidorm (Hoteles, restaurantes, cafeterías,…), el concepto “diseño” es algo que generalmente se ha dejado como algo secundario o no necesario. Por ejemplo, el hecho de invertir en aplicaciones básicas como rotulación, catálogos, folletos, etc… se ha dejado tradicionalmente al desarrollo por el mismo industrial que lo reproduce, por ejemplo, la aplicación de la imagen corporativa en fachada al servicio de rotulación, la papelería corporativa a la imprenta, etc… sin tener en cuenta que dichos industriales son especialistas en “reproducir” y no en “diseñar”. Dicha filosofía de ahorrar en costes de imagen se ha convertido en una proliferación de aplicaciones y logotipos fruto del sin sentido y la improvisación, con la consiguiente masificación y contaminación visual.

Como ya he dicho, esto es algo tradicional pero no quiere decir que no se intente cambiar la tendencia. Mi experiencia reciente con el sector turístico parece afirmar esto último y parece que el empresario comienza a invertir en imagen, pero con sentido.

El caso:

Uno de mis recientes proyectos, el realizado para para la Cafetería RICO, consistente en realizar la imagen corporativa y posterior aplicación en fachada del local, pretendía como objetivo básico dar un toque de coherencia, frescura y originalidad en una zona, la playa de levante de Benidorm, donde la norma que predomina es la de: “el rótulo de mi negocio es mas grande y canta mas que el de mi vecino”.

Creo que algo hice bien, puesto que parte del proyecto fue reconocido como ganador en los últimos Premios LETRA, premios nacionales de Comunicación Visual y Gráfica de Entorno.

Resumiendo, ¿tenemos buenos servicios?, ¿queremos que se sepa y dar buena imagen de ello?, comuniquémoslo, pero con sentido

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